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viernes, 2 de julio de 2010

NUEVO traje POSTcolonial

El importante curador y crítico Cuauhtémoc Medina nos da un buen ejemplo de esa crítica de arte no complaciente que tantos demandan y que muchas de las curadurías y creaciones de arte contemoráneo merecen.

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Es una paradoja inmanente a la condición global y su condición neocolonial que las mejores intenciones hagan emerger frecuentemente confusión perniciosa. Los argumentos por los que el Museo Reina Sofía coprodujo la muestra "Principio Potosí" no podían ser más pertinentes: se trataba de atisbar qué implicaría repensar la condición de la modernidad capitalista tomando como punto de origen histórico la brutal acumulación originaria de la colonización española de América, centrando la mirada en la importancia de la transformación de la sociedad indígena por acumulación originaria del capital y la extracción de metales preciosos, y en perfilar una analogía con el proceso de capitalismo salvaje de la globalización. Ante ese replanteamiento de la modernidad, el barroco y la alegoría vendrían por imponerse como modalidades de pensamiento y figuración imprescindibles.

La ambición de estatuir una relectura de la modernidad capitalista a partir de establecer un Principio Potosí es, sin embargo, traicionada y deformada paso a paso por la muestra que los curadores alemanes Alice Creischer, Max Jorge Hinderer y Andreas Siekmann escenificaron en el Museo Reina Sofía, cuya principal condición es procurar una instalación arbitraria y laberíntica que a este crítico tomó el acto disciplinado de recorrer por cerca de cinco horas movido por la necesidad de fundar la indignación en el conocimiento de cada detalle. Dos recursos organizan el montaje: la colocación de obras pictóricas coloniales sudamericanas a aproximadamente tres metros de altura, visibles como un hipotético segundo texto, en medio de una muestra de obras documentales e instalaciones contemporáneas que el espectador debe recorrer guiado por una numeración sucesiva, que cruza de lado a lado la sala, como si la exhibición fuera una cartografía turística o, en el nivel más pretencioso, una especie de "Rayuela" cortarzariana.

La arrogancia de ese parque temático de la confusión es tan omnipresente que prácticamente sólo dos obras sobresalen, la inteligente, didáctica y creativa lectura que Harum Farocki emprende del cuadro de la "Descripción del Cerro Rico e Imperial Villa de Potosí" de Berario de 1758 (una lección del trabajo de historia económica de las imágenes que debería ser fuente obligatoria a todo historiador del arte), y el formidable video de Marcelo Expósito que entrelaza la historia de Santiago Matamoros, la violencia colonial y franquista, y la alegoría de la necesidad de una arqueología forense intelectual, que hace un eslabonamiento entre pasado y presente que resalta las carencias del proyecto curatorial. Pero la claridad intelectual de esas dos obras no consigue purgar aberraciones como la melcocha neocatólica de populismo visual de los videos y acciones del grupo boliviano Mujeres creando, ni menos aún cédulas donde, por ejemplo, los curadores se quejan de las instituciones y comunidades de Bolivia no consideran su obligación prestar sus cuadros a las instituciones europeas.

Tras seguir cuidadosamente ese diagrama autoritario, mi conclusión fue simple: todo ese aparato, imposible de absorber por el espectador más entrenado, no añade absolutamente nada al relato de las obras expuestas, ni plantea una experiencia que en el ámbito de la reflexión a posteriori produzca una revelación significativa. Es un artilugio cuyo único propósito es la simulación de una complejidad ausente. Lo que trata de obstaculizar es apreciar que la muestra acumula obras que plantean denuncias sociales sin momento técnico o poético relevante, y un patrimonio barroco colonial que no ha sido sometido a procedimiento analítico o alegórico mínimamente relevante. Lo que triunfa es una madeja de lugares comunes y lagunas argumentales que hay que echar en el osario de la mala conciencia occidental.

Tomado de SalonKritik

Publicado originalmente en REFORMA

domingo, 24 de enero de 2010

WALTER HOPPS volverá en 20 minutos

Comparto un fragmento del libro A Brief History of Curating, en el que Hans Ulrich Obrist entrevista a once figuras del mundo curatorial. En esta conversa con Walter Hopps (1933–2005), uno de los más importantes curadores estadounidenses.

Hans Ulrich Obrist: En la curaduría hay una necesidad de estrategias flexibles. Cada exposición es una situación única, y lo ideal sería que se acerque lo más que pueda al artista.

Walter Hopps: Sí. Para mí, a la obra de un artista determinado le es inherente un tipo de puntuación con la que me trato de relacionar o comprender. Esta te pone en un estado psicológico determinado. Siempre trato de estar lo más pacífico y tranquilo posible. Si hubiera una forma sencilla de hacer algo, lo haría de esa manera. Cuando realicé la retrospectiva de Duchamp en 1963, él y yo caminamos por el antiguo Museo de Arte de Pasadena, —las paredes eran blancas, blanco opaco y marrón, había algunos paneles de madera, de color marrón oscuro. Duchamp dijo: "Está muy bien así. No haga nada que sea muy difícil de hacer." En otras palabras, siempre fue muy práctico. Pero él tenía una forma muy sutil de tratar de organizar o hacer visible lo que ya estaba allí, trabajar con lo que ya estaba dado. Duchamp sabía exactamente cómo trabajar con lo que había.

Pero con otros artistas instalar era muy diferente. Barnett Newman era un hombre muy brillante, pero siempre tenía una noción preconcebida de cómo debía ser el espacio. Dondequiera que le exhibí, siempre tuvimos que hacer mucha construcción.

Julian Wasser, Marcel Duchamp and Eve Babitz, 1963

lunes, 11 de enero de 2010

TALLER DE CURADURÍA por J. A. NAVARRETE


CCEMIAMI Y ART CENTER SOUTH FLORIDA PRESENTAN: TALLER DE CURADURÍA

Viernes 22 y 29 de enero y 5 de febrero de 5pm-9pm
Sábados 23 y 29 de enero de 9am-1pm

El proceso curatorial. Un seminario sobre la organización de exposiciones
Imparte: Jose Antonio Navarrete
Plazas limitadas. Plazo de inscripción hasta el 13 de enero
Para inscribirse envíe su resume y un breve proyecto expositivo (1500 caracteres máximo) a info@ccemiami.org
Info: 305-448-9677
En español

Más detalles aquí

El Destierro de Calibán, por Iván de la Nuez

    El Destierro de Calibán Iván de la Nuez 1996 I «Los cubanos harían bien en ser afrancesados .» Así habló Sartre. Fu...