jueves, 26 de noviembre de 2015

GORY @ ALUNA ART FOUNDATION


Rogelio López Marín (Gory): apuntes para una retrospectiva (1975-2015)
Curada por Aluna Curatorial Collective (Adriana Herrera y Willy Castellanos)

Con el apoyo de The Barlington Group, el Miami-Dade County Department of Cultural Affairs, el Cultural Affairs Council, el alcalde y el Miami-Dade County Board of County Commissioners; y con la colaboración de ArtesMiami y de Art Circuits Magazine. Nuestro agradecimiento a los coleccionistas Alejandra & Alberto Poza, Rosario Martínez-Cañas y Esteban Blanco, quienes nos prestaron parte de las obras expuestas.

Del 21 de Noviembre de 2015 al 12 de Enero de 2016
Aluna Art Foundation
1393 SW, 1st. Street, Miami Florida, 33135
Inauguración: 21 de Noviembre, 7:00pm

La consciencia de que la historia del arte es un narrativa teórica e iconográfica cuya construcción –y deconstrucción- puede y debe pasar por la tensión contra los diversos modos de hegemonía que acaparan su relato, fue vital para la concepción de la exhibición Rogelio López Marín, “Gory”: notas para una retrospectiva. Así, Aluna Curatorial Collective ( Adriana Herrera y Willy Castellanos) rinde un homenaje largo tiempo debido, a uno de los pioneros del arte contemporáneo en Cuba, dueño de una visión tan personal como irreductible, y cuya decisiva contribución al arte y la fotografía -tanto en la isla como en el continente-, merece ser redimensionada.

Compuesta por pinturas, fotografías intervenidas e imágenes documentales pertenecientes a colecciones privadas y al archivo del autor, la exposición propone un estudio antológico de su obra desde la intersección de varias instancias estratégicas y conceptuales: la pintura como ejercicio estético de reafirmación existencial; la práctica de la fotografía y el uso del archivo como vehículos para la articulación de nuevas construcciones sobre lo real; y finalmente la música Rock, como inspiración y fuente de una práctica artística y una cultura de la resistencia que cuestiono, en el contexto posrevolucionario, las limitaciones a las libertades del individuo, sugiriendo vías alternas en las relaciones entre estética, política y poder.

Rogelio López Marín, “Gory”: notas para una retrospectiva, quedara inaugurada el próximo 21 de Noviembre de 2015 a la 7:00pm, e incluirá una serie de conocidos trabajos de este autor que no habían sido expuestos por varias décadas. Aluna Curatorial Collective ha trabajado con López Marín en el rescate y re-impresión de un conjunto de fotomontajes los 70-80’s, que cobran nueva vida gracias a las ventajas de la tecnología digital utilizada en función de respetar la naturaleza del procedimiento analógico tradicional. El rango histórico y temático de la exhibición es amplio e incluye, desde fotografías tomadas a mediados de los 70’s, pinturas de diferentes décadas, hasta su última y aún inédita serie Still Alive, realizada en Miami en el 2015.

Considerado una figura clave del Fotorrealismo en el arte cubano de finales de los 70’s, López Marín extendió su proyecto a la fotografía luego de renunciar a la pintura en el marco de la exposición Volumen Uno (1981), con la obra que ahora presenta en Aluna: Pieza inconclusa para pintor mecánico. Una parte significativa del trabajo artístico que desarrolla en esos años giró precisamente, en el vórtice de las contradicciones en torno a los matices de un arte realista en la isla. Desde entonces y hasta 1992, Gory se dedicaría exclusivamente a la fotografía, demostrando las posibilidades del medio como campo de experimentación artística y de reafirmación individual. Series como Sólo entrada (1975-78) -tachada de iconoclasta por la crítica de su época-contenían la esencia de ese Nuevo documentalismo(1) que revisó en los 90’s las grandes narrativas de la fotografía oficial, cuestionando a través de la metáfora “la presunta sustancia épica de lo real y la también presunta cualidad heroica de los sujetos”(2).

Sus fotomontajes de los 80’s evidenciaron desde temprano, una sensibilidad alternativa y una amplitud de recursos y procedimientos con muy pocos antecedentes en la tradición cubana. Dotado de una conciencia particular de las posibilidades del archivo, Gory crea un metalenguaje de base fotográfica que bebe en la pintura y su esteticismo, extendiendo su proyecto narrativo a través del texto poético. Series como Es sólo agua en la lágrima de un extraño (1986) o 1836-1936-1984 (1987), abrieron nuevos pasajes hacia una zona intangible y poco explorada de la realidad, creando el imaginario poético de un espacio que se desliza en la frontera entre el sueño y la vigilia. Sus documentaciones de las ciudades americanas realizadas en formato digital en las ultimas décadas, llevan el sello de un surrealismo revelador, que trastorna -desde lo paradójico- la experiencia perceptiva, confirmando el carácter ilusorio de la fotografía y de la representación.

La obra de Rogelio López Marín se consolida como ejercicio contemporáneo de síntesis y producción de nuevos contenidos, en una antropofagia saludable que lo remonta en el tiempo, al legado de visiones como las de Magritte, Richard Este, Eugène Atget o Duane Michaels. Con los años, su relato se convertiría en un registro elíptico y alternativo del acontecer cubano y de la experiencia migratoria que caracterizo a su generación. En la obra de Gory, en sus evocaciones oníricas o en el ámbito del recuerdo y de la ausencia que sus imágenes provocan, subyace un halo tan real -tan documental- como imaginario: la apacible imagen del desencanto, o la imposibilidad de habitar un espacio distinto al que sugiere la imaginación. O como clama el poema de Michael Ende que acompaña a las fotos en su composición: “Como un nadador que se ha perdido debajo de la capa de hielo, busco un lugar para emerger.”


Notas:
(1)(2) El concepto de un Nuevo Documentalismo en la fotografía cubana de los 90’s fue propuesto y explicado por el critico e investigador Juan Antonio Molina.






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