domingo, 12 de abril de 2009

Carlos R. Cárdenas, The Journey of the Conquest


By Rafael López-Ramos

Coinciding with the Art Basel Miami Beach fair, Carlos Rodríguez Cárdenas presented his personal show The Journey of the Conquest at the Nkisi Project space, curated by Bernardo Navarro with the collaboration of José Bedia. Since the mid-1980’s, Cárdenas’ work has been characterized by exquisite and ironic artistry, which has served him as much in representing the eschatological and social themes he exhibited at the 1989 Havana Biennial; as in capturing the tranquil urban and architectonic reflections that he now presents to us. Metaphors relating to construction and architecture have been a constant in his oeuvre since the end of that decade. Let us recall, for example, Construir el cielo, the painting where a half-finished, blue, brick wall on a black background cast an ironic glance at the contradictions of institutionalized utopia; while the piece of body art Mi casa es mi cuerpo -black and white photograph of the artist with bricks drawn on his torso and face- made reference to social conflict stemming from the lack of housing in densely-populated major cities, such as Havana.

In his work, Carlos achieves a curious restaging of modernist discourse, converting it into a postmodern sui generis by establishing an equivalence between its apparent expression of deconstruction and its celebration of modernity. Rodríguez Cárdenas’ references to modernism pass through a sieve of admiration and influences. Such is the case with the legacy of Antonio Vidal, his teacher at the Escuela Nacional de Arte, and the recognizable presence of Paul Klee in his oeuvre. The most recent evolution of his artistic work involves a double movement - internal development of what was achieved during his Cuban period and synchronization with what has been happening in contemporary painting since the middle of the past decade, from the new English painting to the geometrized museum plans of Luis Cruz Azaceta’s most recent work.

These paintings are also a celebration of the nature and landscape of New York, city in which the artist established residence many years ago. New York is the megalopolis par excellence, distinguished by its gigantic architecture, its chaos and frenetic activity. In the work of Rodríguez Cárdenas, New York is transformed into a more sympathetic new order with a balance of quasi Cartesian geometries that soften and humanize the urban beast. His visual language is characterized by subtle counterpoints, making each element fit into its opposite as in a cogwheel - mysticism and rationality, the yin and yang of a skyline that travels on a canvas train covering an entire wall, a polyptych defined by a harmony of neutral and geometric tones - consistency and solidity, a harmonious union of the smog in the city, the clatter of the subway and the smooth rolling of waves on the Hudson.

Originally published in the April/May 09 issue of Wynwood Art Magazine

10 comentarios:

JR dijo...

Muy bien estructurado tu texto, Rafael. Se aviene a la delicadeza de la factura de Carlitos y describe perfectamente la actualidad de su obra.

R.L.R. dijo...

Gracias JR, en realidad la obra de Carlos pide algo mucho más extenso y exhaustivo.

Ernesto Menéndez-Conde dijo...

Gracias. He disfrutado mucho tu escrito, en particular el final cuando hablas de la relacion entre la pintura de Carlos y New York. Muy interesante. Concuerdo contigo en que Carlos no ha sido lo suficientemente reconocido.

R.L.R. dijo...

Me alegra que te haya gustado Ernesto, fue algo acorde al espacio y la función de una reseña. Sí, es muy interesante ese reflejo suyo de NY, hay como una depuración estilística y conceptual en esta obra reciente, pero sigue siendo esencialmente el mismo de los 80.

El muro dijo...

Carlos Cardenas, maniaco imprescindible en una Historia de la pintura cubana, un maestro. Jamas hubiera imaginado en los ochenta que su pintura llegara a este nivel de refinamiento. Muy buen texto, Rafael.

R.L.R. dijo...

El muro, Carlos está ya en esa historia y no hay quien lo saque.
Gracias por lo del texto.

Camilo Alexandre dijo...

Busque en Google y no encontre a este artista, ni su obra, mi conexion es lenta, yo estoy en Everglades, en fin. No puedo hablar sin base, aunque ya me suena raro que todo el que comenta aqui lo alaba, por algo debe ser pero me retracto de decir nada, me gustaria colaborar con ustedes ya lo he hecho en otro blog de aqui, y se lo propuse a Tumiami. Cuales son los requisitos para ser aceptado.

Nota: por la foto que vi el trabajo de CC tiene que ver con el de un pintor ruso que conoci amigo de Mijail Rohn, Kirill Solieski, quien trabajaba en el instituto en mi epoca, algo de eso comente en un escrito mio publicado hace un tiempo Guarapo en samovar aunque nunca mencione a este artista en el texto ahora que veo a CC lo recuerdo son imagenes muy parecidas. Este artista ruso coincidio con algunos artistas cubanos en un mural que se confeciono en el ministerio de cultura de Argel, titulado Arrollando que viene la polka el fusil y la victoria. Existiria la posibilidad que CC hubiera coincidido con el alli. Saludos.

Gerardo Muñoz dijo...

Excelente resena Rafael. Me gustaria ver mas de la obra de este artista en el futuro, de quien poco conozco. Quizas cuando este por Miami me puedas orientar donde pudiera ver algo.
un saludo,

Gerardo

R.L.R. dijo...

Gracias Gerardo. En realidad Carlos vive en New York, pero puedes ver algo más de su obra en su sitio web, haz clic sobre su nombre, al principio del texto.
Otro saludo para ti.

alejandro Lopez dijo...

Que bueno que hayas escrito este texto sobre Carlos, rafael. El mercado del arte es algo bien caprichoso, y permeado de "accidentes" que pueden subirte o bajarte de las listas del "hit parade". La obra actual (actual desde hace al menos 15 anos) deberia estar bien alta en este hit parade, pero accidentalmente no esta donde deberia (y esto en dos sentidos: a nivel de reconocimiento y a nivel fisico). Fisicamente hablando, si Carlos estuviera en Cuba, y no en New Jersey, seguramente su obra seria expuesta muchisimo mas de lo que lo esta ahora.
Carlos tiene (como siempre la tuvo) una obra tremendamente extensa, y tremendamente exquisita, hechas con una mano impecable. Y Carlos sigue siendo el mismo tipo modesto y bonachon que siempre ha sido.
Felicitaciones a Carlos por su expo, a Bedia por darle esta oportunidad de exponer en su espacio y a Rafael por su texto.
Saludos.