sábado, 6 de junio de 2009

CARTICA CASI ABIERTA DE UN TAL MICHEL EN REFERENCIA AL DICHOSO JUEGUITO DE PELOTA

Nota del editor: Siguiendo sugerencia de Naty y Rosie, aclaro que esta es una carta del colega Carlos Michel Fuentes, quien fue el que más literalmente sobrevivió aquella aventura. Lo dice todo al final con Goethe: "el aire hace al aguila". No puede haber mejor retrato de nuestra experiencia colectiva.


El autor, de espaldas, durante el rodaje en España del video clip para su más reciente album Yo fui el 4to bate


La verdad es que no se me puede creer mucho, no me hagan mucho caso; me falla la memoria, se me olvidan las cosas, divago... en fin. Bueno. Aquella tarde, casi anocheciendo estaba yo sentado en un butacón rojo-pasión de terciopelo que pertenecía a la abuela de Abdel, tía a su vez de Rubén Torres Llorca, hermana de su madre. Llorca, que era como todos conocían a la señora, tenia un poco de barba que molestaba cuando le besabas, al saludarle cuando llegabas a la casa o bien en el momento de despedirte –molestaba y pinchaba, pero muchísimo menos que su sobrino Rubén, quiero decir, menos que la barba de su sobrino Rubén, el más alto de los de Volumen I, dicho sea de paso. Ella fumaba muchísimo, un cigarro atrás del otro y estaba casada con Vega, un metódico mulatoachinao flaco y encorvado de camisetas blancas que no era el verdadero abuelo de Abdel pero que era como si lo fuese y que demoraba muchísimo cada vez que entraba a bañarse y tenia una gama de cepillos de diferentes cerdas y calibres para restregarse la espalda. Recuerdo que sentía Vega una especial atracción por Nuria, una de las psicólogas que trabajó con Abdel en aquel proyecto famoso patrocinado por el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales en la mismísima cuadra que me vio nacer en el Vedado. Decía Vega que Nuria era de esas mujeres que resultan eternas cuando se acuestan en una cama, cuando se horizontalizan. Así decía mientras reía y achinaba aún más sus achinaítos y perversos ojos. Bueno. Yo estaba posicionado de aquel butacón rojo que se reclinaba sin saber aún en aquel entonces que se trataba de un reclinable, cuando empezó a llegar la gente convocada por mi amigo y casi hermano Abdel y su magnetismo salvaje o su salvaje magnetismo como se le quiera ver hoy. Recuerdo a Lázaro, a Alejandro López a Hubert Moreno a Eduardo Azcano, sé que había un montón de gente más, que casi no cabíamos en la sala, que Abdel sirvió té con limón, creo que estaba Peteco y Frómeta el músico, no el pintor ni tampoco el beligerante comandante de los comandos F-4. La cosa empezó porque la cosa estaba cabrona y cerraron algunas exposiciones y eso no le gustó a nadie y decidimos -ese era el sentimiento que flotaba en el aire- dedicarnos a otra cosa, protestar, joder un poquito, nos creíamos poderosos, éramos jóvenes ingeniosos e ingenuos... la verdad -que yo recuerde- nadie estaba pensando en definir aquello como obra alguna ni performance ni nada por el estilo, todos comenzamos a soltar ideas acerca de qué debíamos hacer.


Hubo alguien que sugirió que deberíamos ponernos a mechar, a levantar pesas en una azotea, alguien propuso la azotea de Ermy claro está, quizás haya sido mi amigo Alejandro López. Recuerdo su voz nasal rebotando de pared a pared, pero no lo se, me entran dudas, si, bien pudo ser el famoso Dr. A., con ese afán por aparecer, por figurar, tan propio de él. Hoy -sabemos- ni siquiera le hubiese pasado por su mente. Bueno. Esa idea no cuajó pues demoraría mucho en arrojar un resultado visible -dijo alguien-, carecería de un impacto mediato que era lo que se perseguía y hubiese sido complicado para algunos, y pienso especialmente en ti querido Apóstol y en mi mismo que recién salia de mi Leucemia y contaba con una cuarta parte de mi peso actual. En fin, fue entonces cuando Hubert después de alguna que otra idea intrascendente, propuso lo de organizar un juego de pelota, lo de dedicarnos todos a jugar pelota, al deporte, al deporte nacional... inmediatamente la idea alcanzó una aceptación general. En mí más que en nadie pues siempre me sentí más a gusto en la línea de tercera del Latino que intentando descifrar a Desiderio en la Casa de las Américas junto a aquella mulata inolvidable que andaba con él pa´rriba y pa´bajo y que tanto me disociaba. Javier Méndez, Padilla, Germán Mesa vs Cristina y los Stops, Beatriz Outlet y aquel bicho rojo de entonces, el tal Elmo. La verdad es que no recuerdo aquello como una prolongación de la obra de Hubert -y va a tener que perdonarme, sólo me aferro a mis frágiles recuerdos- y aunque hubo un tiempo en que no nos tragábamos mucho porque el salía con Lirca y Lirca y yo nos queríamos mucho, eso fue totalmente superado por aquellos días así que no me gustaría que pensaras amigo Hubert que existe otra intención enrrollada por ahí en el hecho de no suscribir ciegamente tu carta al Rafa. Tampoco pienses en celos profesionales o en envidia o nada por el estilo. Todo el que me conoce sabe que soy un artista sin obra -y Dios y yo cuánto me ha costado completar un currículum para enviárselo a Silvia Dorfsman e incluir este juego de pelota dentro de él. Todos saben que estuve allí como una especie de Zelig como el Sebastián de Las pequeñas maniobras de Piñera. Yo, que conocía a un señor que jugaba dominó en el Vedado Tenis, y este, que a su vez conocía al administrador, conseguí el terreno. Yo solito me reuní con aquel hombre, como en aquellas conversaciones tan informales con Masabala que, dicho sea de paso, mantenía una relación conmigo bastante rara pues diez o doce años antes de convertirse en aquel funcionario oscuro, ejercía como médico en el Fajardo y allí conoció a mi madre que era secretaria del sexto piso y luego se empataron y fue como una especie de padrastro temporal para mí y vivió en mi casa y llegó a poner los pies sobre el sofacito sin forro, con la guata afuera, que se desbordaba y se atravesaba en la sala. Todo era muy raro. Esas cosas que suceden sólo en Cuba. Y mi madre, no sé si por despecho, pues las mujeres hacen y dicen cosas muy raras por despecho y como él la abandonó me contaba que Masabala no era muy buena hoja ni andaba muy sobrado y yo no podía dejar de pensar en ello cuando discutíamos en el patio de Yamilé - la novia de Abdel- sobre la calidad de la obra de Toirac o si Cuenca estaba verdaderamente loco o si se hacía. Masabala –recuerdo- me llamaba Carlitos que es mi primer nombre en lugar de Michel, como me conocen todos los que me conocen, por la confiancita anterior, claro está. Fue en ese patio en casa de Yami donde Abdel organizó aquella locura con la perra ciega y un espantapájaros y unas pizarritas sobre unos techitos por donde desfilaron muchísima gente de la Habana subiendo por unas escaleras de madera demasiado livianas quizás para el enorme, eterno y descomunal cuerpo de Mirta Ibarra muerta de risa y la incipiente obesidad de Vladimir Zamora.


He escuchado muchas cosas sobre el juego de pelota -que fue un verdadero circo por cierto, con maestro de ceremonias incluido, y ando pensando en aquel señor del ICAIC vociferando con el aparatico pegado a su garganta, del que habla Hubert en su carta abierta-cerrada. Cuando llegué a Miami en el 98 leí de casualidad una entrevista que le hicieron a Rubén T. Llorca donde este aseguraba que el puñetero jueguito de pelota no era otra cosa que una obra suya donde él, disfrazado de Fidel arbitraba el juego detrás del Home Play arbitrariamente, tal y como dirigía al país el gobernante cubano. Me quede frío, pues no recuerdo haber visto a Rubén en aquella reunión famosa en 6 y 25. Pero pensé que tenía que ser una mala jugada del periodista y seguí buscando trabajo y pensé que debía tratarse de un error de traducción aunque después noté que había sido hecha la entrevista en español en el original y que no había mucho que traducir excepto poner José Antonio Echevarria donde dijera Vedado Tennis o detalles así que ya comprenderán bien los del exilio histórico.

Después yo volví a jugar pelota en España en el 93 con mayor seriedad pero tuve que dejarlo a causa de unas incipientes cataratas. Lo he lamentado toda mi vida. Creo que tenía madera para lanzar. Aquel día tuve que aflojar el brazo para que Mosquera pudiese llegar a primera base. Fue muy divertido, la verdad. Los dos equipos de entonces se han disgregado por el mundo y muy pocos han podido llegar a las Grandes Ligas. Es una lástima, pero como decía Cabrera Infante que decía Goethe: “el aire hace al aguila”.Y ya no recuerdo más. Si por fin cuaja la idea de organizar otro pitén, avísenme.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Que cartica mas linda. Me hizo evocar aquel poema anonimo (o de Hubert Castro, como el juego de pelota? ya ni sesabe...) de a finales de los 80s:


"Si me tocas con la punta de un Criterio
me Desiderio, amor, me Desiderio"


queda de Uds.

Quien Tu Sabes


(Nota: aparte de lo anecdotico, narrado pseudocoloquialmente en Cabrerainfantesco pasado por agua -peor que los textos de la Soez Valdes-, que con~o quizo decir ese tal Carlos Fuentes? Google Translate no hace traduccion del kitsch a otros idiomas, asi que por favor, cuentenme.)

hubert moreno dijo...

hola michel te mando un abrazo, me alegra que estes bien, si sigues con Lulú igual para ella.
Ya sabia de ti por Lirca y me alegró que superaras lo de tu enfermedad y que sigues tan ironico como siempre.

Solo queria aclararte que en esos tiempo mi mujer era Irene Estevez
diseñadora de modas graduada del instituto superior de diseño.

suerte Hubert Moreno.

Camilo Alexandre dijo...

Continuan los geriatricos ochentosos en combate.

R.L.R. dijo...

Quien tu sabes, creo que estás derramando un exceso de mala leche a los pies de nuestro 4to bate Michel, que si bien no está a la altura de Carlos Fuentes tiene una prosa divertida y legible. Me pregunto si noserás un envidioso del patio travestido en piel de cordero místico. De repente no sé quién es Quien Tu Sabes...

Hubert que vacilón esa foto pioneril, y me cuadra mucho la idea de rescatar en tu blog esas piezas de la época. Lo voy a poner en los enlaces líricos.

Anónimo dijo...

Era cuero, tu. Yo soy fan al pseudocoloquialismo que oculta un gran intelecto para nada populista, y la aparente mala memoria de los archivistas.

Cuarto bate? Ya tu sabe...

;P

Quien Tu Sabes

Anónimo dijo...

Voy bien, Camilo?

QTS

Joel Rojas dijo...

Pues yo he disfrutado esta cartica. La prosa y la risa del Miche está empingá y como yo se que el no miente, estoy por creer todo lo que cuenta. Hay muchos lindos detalles, el sofá, los cepillos y las barbas que pinchan en caras de viejas, como para dudar de que olvidara o aplicara la ficción a este cuento. La apropiación de T Llorca y su dirección arbitraria del juego es de una belleza casi exótica.
Un abrazo al amigo que nos da la espalda.

time killer dijo...

QTS: el del poema es Guillermo Rodriguez Rivera, nada anómino, pues, y es una parodia del soneto muy llevadoytraido de Carilda Oliver Labra, Me desordeno...
Por cierto, me alegro que se haya revuelto el tema del juego de pelota, pues el fotógrafo Jose A Figueroa, quien hizo un buen registro del mismo, exhibe varias de ellas en la expo Arte=Vida, que se encuentra ahora en el Carrillo Gil de Mexico.

enemigorumor dijo...

Este texto esta buenisimo,jajaja ,Masabala pichicorto y Torresllorca nieto de la mujer barbuda...el gran error de ese juego fue no ponchar a Moquera.

R.L.R. dijo...

Joel, coincido en tu valoración y vacile de la prosa micheliana. Tiene una gracia y una voz literaria muy propia.

Time killer, bienvenido al jardín. Gracias por la info sobre el poema. Sabía que un grupo de poetas jodedores se dedicaron a hacer epitafios para casi todos los intelectuales cubanos. El de Manuel Cofiño era estelar.
Y qué bien que Figueroa esté exponiendo esas fotos en Arte = Vida. Así todos podemos decir que estuvimos expuestos en el Museo del Barrio y en el Carrillo Gil!.

Enemigo, ten cuidado que Rubén está cerca y Masabala más cerca y más sabala todavía...

Anónimo dijo...

oye ustedes la tienen cogida con el pobre Masamala.



qUiEn Tu SaBeS

Anónimo dijo...

Carlos Michel,

Yo nos e si el ingrediente de la Leucemia fue para darle un toque de "Gotita de gente" a tu infame observacion quedando a si como un inapropiado y de muy mal gusto culebron y de paso justificar sin que nadie te ataque por aquello del pobre enfermo tus diatribas e invectivas sobre la casa de Vega el abuelo de Abdel , sobre Abdel a quien admirabas mas de lo permicible que se puede admirar a un hombre, ese texto donde te explayas sobre los que fueron tus colegas o amigos a pesar de considerarte un medico sin consulta, un politico sin tribuna, ohhh no, me equivoque, un artista sin obra. Por favor, asere deja esas tallas pa Joseph Kosuth y los sesenta.Aterriza, Down-to-earth.

Yo no soy loq ue se dice un apologo de los 80 pero tampoco me molestan. Los plasticos de entonces se hiceron preguntas que los conservadores profesores de filosofia, ni los psicologos estilo Calvinio con su onda mediatica de la Univ de la Habana ni asomaban a hacerse puesto que ni leian ni les interesaba el debate fuerte. Lo unico que recuerdo vagamnete fue depsues que se agoto la cosa de los palsticos el surgimeinto d eun grupo que estuidio a Lacan en La habana. Y que se transformo en uan especie de logia que transmitia su pensamiento de una manerqa decente, seria, y con cierto rigor, por que no? pero de ahi en fuera quedaban las diletancias de los Rojas y los Ichikawas y las boberias anormales del idiota mequetrefe de Yoss, el tipo ese que se parece a Micheal Jackson y escribe de los frikies y de Chirala que parece un atresso salio de un movie de Ridley Scott. En cuanto a Ichikawa, segun me conto un socio, termino en Miami haciendo la apologia de Alvarez Guedes, este ultimo dicho sea de paso es un votimo de perro que no se quien diablo le dijo que hacia chistes.


Mira Carlos Michel, asere si de verdad no te cuadraba el arte men porque no te psuiste a vender jeanes en el barrio, o a pinchar no se... haciendo pizzas, y asi no tenias que empujarte a Desiderio, nadie te obligaba. Lo que me insulta sobremanera es esa psuedopostura mediocre e inteklectualosa que destuila tremenda arrogancia de creerse por encima de esas pasiones esteticas y preferir el latino antes que Desiderio y la Casa de las Americas. pa que te metiste en la pintura men. nadie te obligo. Te hubieras quedado oyendo a los pasteles Verdes, a los formual quinta, los ABBA, o a George Micheal, tear for fears y descargando en las discotecas del vedado y ya. Pero te quisicste ahcer el artista y ahora no tienes agallas para continuar. Y quieres vender el mito que te fundiste que estas mas alla del bien y del mal, ja ja ja. men a otro con ese cuento. te falta coraje y te falta rigor, disposicion, aliento. Por lo menos no quieras hacer trizas al que tu dices que fue tu socio.