domingo, 9 de marzo de 2008

PRIMER PLENO NACIONAL DE LA AHS

A mediados de marzo de 1988 se celebra en el Palacio de las Convenciones este pleno de la Asociación Hermanos Saíz, que parace haber sido un intento del Gobierno de retomar el control sobre los más jóvenes miembros del campo cultural –y especialmente los artistas plásticos. Ya había ocurrido el cierre de la exposición de Tomás Esson A tarro partido, al día siguiente de su inauguración el 12 de enero de 1988, en la Galería 23 y 12 y se había logrado realizar Es sólo lo que ves, en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, el 1ro de marzo, donde Aldito Menéndez mostró por primera vez su pieza Reviva la revolu y Glexis Novoa y Carlos Rodríguez Cárdenas presentaron dos memorables acciones plásticas –como llamábamos entonces al performance.

No pude participar en el pleno de la AHS, porque era un derecho que correspondía al presidente saliente, pero conocí algunos detalles de lo allí acontecido por lo que salió en televisión y lo que nos contó el propio Abdel cuando regresó al Taller de Serigrafía al día siguiente de concluír el evento. Todos lo vimos en el noticiero de las 8:00 p.m. leyendo con aire enardecido su intervención Hacia una nueva ética, que esgrimía una profunda crítica al estado de cosas en la cultura y la educación, formulada desde una lógica marxista impecable: éramos “el hombre nuevo” utilizando las propias herramientas ideológicas que la revolución nos había enseñado, para tratar de perfeccionarla. Precisamente esto fue lo que hizo que nuestros cuestionamientos resultaran tan peligrosos a los ojos del poder. Según Abdel, ese día, en el primer intermedio que hubo después de su intervención alguien vino a buscarlo para lo que creyó sería alguna entrevista periodística, pero al entrar en la salita adonde fue conducido encontró que Fidel Castro lo esperaba para felicitarlo por sus palabras. Después le pasó el brazo sobre el hombro, un gesto que según Carlos Franqui, emplea con poca gente, presuntamente aquellos con quienes debe tener cuidado. Supongo que aquella tarde Fidel haya vislumbrado en Abdel su propia imagen de joven universitario rebelde, aunque sin pistola bajo el cinto, dueño de igual carisma y facilidad oratoria, armas que en aquel momento marcado por el debate ideológico, para la llamada “generación del centenario” resultaban más temibles que las de fuego usadas por ellos contra el antiguo régimen.

Cuentan que durante su discurso de clausura, el entonces ideólogo del Partido Carlos Aldana no pudo evitar la tentación de empezar a fustigar a "algunos artistas que le hacen el juego al enemigo, atacando a la revolución...", pero no pudo terminar la frase porque Arturo Cuenca se puso en pie como una tromba y corrió hasta el micrófono más cercano para interrumpirlo, gritando:

– Un momento, un momento... ningún artista ataca a la revolución, sino a personajes con nombre y apellido, ¡con nombre y apellido! –y lo señalaba con el dedo, mientras Aldana intentaba calmarlo, Cuenca, por favor, Cuenca.

Sin embargo, las palabras finales como era usual, fueron pronunciadas por el propio Castro. Bajó de la tribuna, juntó unos cuantos micrófonos de la primera fila de mesas y habló tan seductoramente como fue capaz, sabiendo que después de lo visto y oído tendría que ir a extra inning con aquella joven y rebelde intelectualidad. Al día siguiente Abdel fue a trabajar al Taller de Serigrafía vistiendo la camiseta del evento y nos contaba verdaderamente impresionado cómo el tipo se había parado ahí mismo delante de ellos a hacer su discurso. La cosa es que además de ejercer sus artes de mago negro, decretando la ampliación de la libertad de expresión “también al contenido”, ofreció la creación de un espacio experimental donde los artistas podríamos exponer nuestras producciones recientes, un proyecto que al final me tocó concebir, elaborar y presentar a la Dirección Provincial de Cultura, y que simplemente resultó en una gran pérdida de tiempo y una vergüenza personal, que en realidad debió haber sido ajena.

10 comentarios:

ramblas dijo...

Estuve fuera de la ciudad por el trabajo y al entrar me encuentro esta historia antigua!!!!!
Oye dicen que Abdel regreso a la isla un poco tokado del koko, pero bueno hay que estarlo para hacer tal cosa. Aunque el siempre estuvo un poco ido de rosca............
Esa anecdota del Cuenca si que es antologica. hubiera dado cualquier cosa por estar alli. y que cara de malo tiene enesa foto jeje

Anónimo dijo...

Es interesante estos cuentos de la brigada hermanos saiz y lo mas curioso es que busque en internet y no a salido nada sobre eso ni en Cuba. Verdad que hay tremenda intriga con esa epoca, como decia alguien el otro dia, le echaron tierra y pizon.

Sigue tirando flaco, que estan sabrosa tus historias ochentosas.

MP

Anónimo dijo...

La juventud reinterpreta la historia para crear nuevas ideas, los viejos solo redundan en su pasado.

A.T. dijo...

Aunque para este tiempo estaba del otro lado del charco lo sigo todo con mucho intere's.

Lopez-Ramos dijo...

Anónimo sentencioso de las 11:02 PM, puede ser que me esté poniendo viejo -o que siempre lo haya sido!!!

A.T. sé que como crítico te has ocupado del fenómeno y a pesar de haber estado ya de este lado, comprendes su esencia. Aquel post sobre "La Rauloika" evidenciaba una comprensión de la enrevesada relación entre el poder y la intelectualidad en Cuba.

Duchampion dijo...

Rafa, desmaya al Otisnail ese, con el tremendo seudonimo de seguroso que se ha echado. No es mas que un "sapingo venenoso" como decia el propio Abdel

Electra Garrigó dijo...

Bueno Tembas, la seguimos con los 80´s.
Mi comentario va dirigido a Ostinail.
Hablas de una revalorización higiénica y no siento ni una opinión o adjetivo así de ascépticoa hacía Abdel, Cuenca, etc. Ellos con nombres y apellidos porque a "las dóciles conciencias" que quedaron en Cuba no les da ni siquiera el maleficio de la duda. Como si todos si la decisión de quedarse los convirtiera en apoderados del discurso oficial. Hay artitas de los 80´s en Cuba con un discurso valiente y sostenido en el tiempo, que tuvieron que ingeniárselas para seguir dentro del sistema, porque SÓLO dentro de él puedes torpedear o constuir cosas. Hablas de ver el tema con "objetividad", propuesta por demás dialéctivamente imposible y sólo haces jucios de valor. No es mi época y no me atrevo a hablar en demasía de lo que conozco por la traducción que siempre implica el discurso de lo real atravesado por "otros", pero creo que los protagonistas de los 80´s tomaron su chance, abdel creyó en algo y tuvo los coj...de decirlo. La prueba de su falta de seducción por el poder es él mismo. Desde cuando ser un intelectual culto te hace un lamebotas corrupto. Eso es como esa creencia popular de creer que todo pobre es bueno. No hay axioma para estas cosas, como tampoco hay cura para la bilis negra, esa enfermedad de supuestos intelectuales que van empañando todo con menos conciencia que asco.

Lopez-Ramos dijo...

Querida Electra, valoro mucho tu esfuerzo para poner en su lugar a este anónimo de oscura bilis y más oscura intención. Yo por cuestión de principios me niego a contestarle -aunque me tilda de ´defensivo´- porque no acepto debatir nada con alguien que no se atreve a mostrar su cara. Los demás anónimos o pseudónimos que visitan el blog de alguna manera se me han identificado y he publicado sus comentarios aun cuando no siempre esté de acuerdo con ellos.
Pero estos personajes que ahora aparecen lanzando dardos desde la sombra sí fueron parte (orgánicamente diría Gramsci) de aquellas instituciones, con la diferencia de no querían cambiar absolutamente nada, porque les iba muy bien con su status de artista de plantilla del Ministerio de Cultura. Ahora llegan aquí y adoptan la misma estrategia de mímesis y doble discurso que allá (incorporando en su glosario términos como castrocomunismo, monstruo de Birán, etc) para estar a tono con el discurso dominante en el nuevo lugar donde han aterrizado. Algunos estuvieron hasta ayer mismo trabajando con esas instituciones y luego de un breve salto mortal caen de pie en algunas de acá, y tienen el descaro de creerse en el derecho de señalar con el dedo a los que en nuestro momento nos atrevimos a desafiar aquella maquinaria, en gesto que ninguna generación anterior o posterior osó asumir -por esa razón precisamente estamos aquí, en castigo, no en premio.

Gracias por tu comentario y celebro tu comprensión del fenómeno, a pesar de no haberlo vivido.

Anónimo dijo...

Rafael, tampoco se trata de presionarlo a publicar mis comentarios, pero, le aseguro que haré publica ésta manipulación de información si usted no mejora su conducta improcedente. Obviamente usted es uno mas de los que pretenden escribir su propia versión de una historia reiteradamente malversada.

Un saludo de,
Otis.

Lopez-Ramos dijo...

Cro. Otis, este no es un espacio público, aunque publique cosas. Es un cuaderno de apuntes muy personal y publico en él lo que me plazca.
No seré yo quien lo ayude a cumplir su misión de desestabilización y descrédito. Para ello puede crearse su propio blog aquí http://www.blogger.com/create-blog.g
allí puede revelar todo lo que quiera, pero si espera ser tomado en serio, le aconsejo usar su propio nombre y apellidos.